Cómo lo hacemos
Del papel a la mesa, en cuatro pasos
Planificamos con antelación suficiente para consensuar cada menú con el centro antes de que empiece el curso.
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Planificamos y consensuamos
Preparamos la propuesta de menús con tiempo y la acordamos conjuntamente con el centro.
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Nutrición lo valida
Nuestro departamento de nutrición comprueba la frecuencia de cada grupo de alimentos y valora nutricionalmente cada plato.
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Cumplimos la normativa
Respetamos escrupulosamente las frecuencias marcadas por ley y las pautas de asesoramiento nutricional de la Comunidad de Madrid.
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Lo comunicamos
El menú llega a las familias con antelación, en español e inglés, con su información nutricional y propuestas de cena.
Comprometidos con la calidad
Variados, equilibrados y pensados por edades
Los menús que servimos se adaptan a las necesidades nutricionales de cada grupo de edad, en consonancia con las recomendaciones específicas para población infantil. Cumplimos la premisa de que la comida del mediodía aporte entre el 30 y el 35% de las necesidades diarias de energía.
El departamento de nutrición está formado por profesionales cualificados que trabajan sabiendo que es en la etapa escolar cuando se instauran los hábitos que durarán toda la vida. Tenemos una gran responsabilidad.
Materias primas
Compramos siempre lo mejor
Nos comprometemos a servir productos de primera calidad. Tenemos un programa de compras que fija formatos, tamaños, calidad, peso y caducidad de cada producto, teniendo en cuenta la época del año y las costumbres del centro.
Nuestra apuesta por una alimentación sana se traduce en compromisos concretos:
- Carne fresca y magra (pollo, pavo, gallina, cerdo, ternera) en ragouts, estofados, sopas, albóndigas, hamburguesas y filetes
- Consumo seguro de pescado: filetes sin prensar, congelados para prevenir el anisakis, como plato principal dos días por semana
- El punto justo de sal. La OMS recomienda reducir el sodio para controlar la tensión arterial infantil
- Precocinados «0». Aparecen de forma muy aislada: tienen menos proteína y más grasa y aditivos
- Todos los proveedores acreditan número de registro sanitario
Protocolo de alergias
Máximo rigor en cada proceso
Las alergias e intolerancias aumentan cada año en el comedor escolar. Es un aspecto prioritario y lo tratamos como tal.
Certificado médico primero
Cuando un niño con alergia o intolerancia se da de alta en el comedor solicitamos el certificado médico correspondiente para poder diseñar su dieta adaptada.
Elaboración por separado
Las comidas especiales se preparan aisladas, cuidando la limpieza y desinfección de utensilios y zonas de trabajo. Al servir o transportar se protegen y se etiquetan con el nombre de la alergia.
Dos controles en cocina
La ficha de control de alérgenos y las fichas técnicas de cada plato recogen qué alérgeno contiene y qué ingrediente lo aporta. Con eso se elabora con total seguridad.
Sustituimos el alimento implicado por otro de valor nutricional equivalente y usamos productos específicos sin gluten (pan, pasta, embutidos), sin lactosa (yogures) y sin huevo (pasta), para que el plato se parezca lo más posible al menú basal. También preparamos a diario dietas de protección gástrica para trastornos puntuales.
- Sin gluten
- Sin lactosa
- Sin huevo
- Sin cacahuete
- Sin frutos secos
- Sin pescado
- Sin marisco
- Sin garbanzos
- Sin lentejas
- Multialergias
- Protección gástrica
Menús singulares
Hábitos culturales y religiosos
Los cambios sociales han repercutido en las costumbres alimentarias de nuestro país. Atentos a esa realidad, tratamos estas particularidades con la misma atención que cualquier otra derivación de la dieta basal.
- Sin cerdo, para alumnos musulmanes y judíos
- Sin ternera, para alumnos hindúes
- Ovolactovegetariana, para alumnos vegetarianos, con tempeh o hamburguesa vegetal como alternativa
Como sustitutos habituales de esos alimentos incluimos pescado, pollo, pavo y huevo.
Proveedores
Nadie entra sin validación
De la calidad de la materia prima depende en gran medida el resultado del plato. Por eso solo trabajamos con proveedores y marcas de reconocido prestigio, autorizados por las autoridades sanitarias.
Validación previa
Antes de aprobar la compra a un proveedor necesitamos conocerlo a fondo: número de registro sanitario y sistema APPCC, obligatorio en el sector alimentario. Solo entonces se le valida.
Control en cada recepción
Comprobamos el estado y el etiquetado de la materia prima, la integridad de los envases, los caracteres organolépticos, la temperatura y las condiciones del vehículo. Todo se anota en el «Control de Recepción».
Llevamos un registro de incidencias por proveedor para valorar el nivel de calidad de la materia prima y del servicio. Si algo no cumple lo exigido se comunica al proveedor, y si se repite de forma continuada se cambia.
¿Te enviamos un plan de menús de ejemplo?
Dinos qué etapas educativas tiene tu centro y te preparamos una propuesta concreta.